Saturada de cosas primordiales. Cada día, cada hora marcada con una actividad. Una agenda llena de frases como estas: “Predicar en Nazareth”, “Sanar al paralítico de Bethesda”, “Pasar tiempo con los niños”, “Entrevista con Nicodemo por la noche”, “Visitar a Zaqueo el publicano”, “Convivio con los amigos en casa de Simón el leproso”. Así fue la agenda de Jesús. Para Él tres años y medio fueron más que suficientes para cumplir con Su misión en la tierra. En el monte, en la ciudad, por el camino y hasta en la cruz, siempre aprovechó sabiamente el tiempo.En medio de una agenda tan apretada el Señor Jesús encontró tiempo para todo, hasta para descansar. Nunca dijo: “No tengo tiempo”. San Juan escribe: “Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén”. (Jn. 21.25)
Quizá tengas una agenda muy saturada. Tal vez sea la razón por la cual diga: “No tengo tiempo para la iglesia, ni mucho menos para trabajar en el Esfuerzo Cristiano”. Dios no se equivocó al darnos 7 días con 24 horas cada uno. Lo que pasa es que no sabemos administrar nuestro tiempo. Nos ocupamos en cosas que, si bien son importantes, no son prioridades. Hay que ordenar nuestras prioridades. Si vivir por Cristo es una de tus prioridades, adelante, no te distraigas. Seguro, tú no estás tan ocupado como lo estuvo el Señor Jesús. Él encontró tiempo hasta para pasar momentos a solas con Su Padre Celestial.
Existe una trampa del enemigo que hace creerle a la gente que: el Esfuerzo Cristiano es para la gente que no tiene nada que hacer. Pero pregúntale a un esforzador activo si su comida le cae del cielo o si las aves lo alimentan. Pregúntale si su dinero crece en el pasto de su casa, que nunca tiene que trabajar. Pregúntale si no tiene metas como para nunca estudiar y vivir viajando a las actividades. Pregúntale si sus días duran 30 horas y su semana tiene 8 días que tiene tiempo de más. Te va a contestar que no. Lo hace por amor, no porque tenga mucho tiempo, sino porque una de sus prioridades en la Agenda de la Vida es servir al Señor, en gratitud por lo que Jesús hizo por él en la cruz del Calvario. Sabe que un simple: “Gracias Señor” no es suficiente. Trabajar por el Señor es la mejor manera de darle las gracias.
El Esforzador se organiza de tal modo que su vida le alcanza para hacer todo lo que necesita y más… porque Dios le ayuda. No es que no piense en su futuro, sino que mira más allá: a la eternidad.
¿Qué son los años que vivas comparados con la Eternidad?… Un instante. Estudia, trabaja, esfuérzate por una vida mejor, pero recuerda: solo estás de paso en la tierra. No te aferres a esta vida, nunca te sentirás satisfecho totalmente. Si miras a Jesús mirarás a la eternidad y todo lo que necesites Dios te lo va a dar en bendición.
¿Qué son los años que vivas comparados con la Eternidad?… Un instante. Estudia, trabaja, esfuérzate por una vida mejor, pero recuerda: solo estás de paso en la tierra. No te aferres a esta vida, nunca te sentirás satisfecho totalmente. Si miras a Jesús mirarás a la eternidad y todo lo que necesites Dios te lo va a dar en bendición.
El Esfuerzo Cristiano es el lugar donde puedes poner todo lo que Dios te ha dado a su servicio y prepararte para vivir en la eternidad, no desperdicies esta oportunidad. Ahora que aún es tiempo, súmate a esta gran obra, hay un lugar para ti.
Vamos, comienza ya, porque tu agenda tiene un fin.
Vamos, comienza ya, porque tu agenda tiene un fin.
(por Nahum Rodea)





